El estudio de Isabel Alfonso, en este mismo volumen, muestra de forma elocuente la coherencia interna de ambas posturas y, al mismo tiempo, su complejidad y riqueza de matices, lo que indica que no se trata de un discurso nobiliario standard, diseñado para recibir, como un punching-ball, los golpes de las refutaciones del monarca, sino que tras ello hay un denso despliegue de argumentaciones que operan a diferentes niveles de articulación política — desde reivindicaciones de tipo personal y patrimonial a argumentos de gran calado político — y apelando a riesgos liposuccion laser gama rica de registros discursivos.

Este es un filtro que debemos tener siempre presente, pero, en conjunto, creo que el bloque formado por los capítulos XX-LVIII de la Crónica de Alfonso X constituye un valioso material heurísitico, susceptible de ser utilizado para analizar el despliegue de argumentaciones puesto en marcha por los magnates en su conflicto con el monarca.

La dialéctica establecida en el texto entre el discurso regio y el nobiliario ha sido analizada por Isabel Alfonso, en este mismo volumen. Aquí voy a dejar relativamente aparte las contraargumentaciones regias y me centraré en las reivindicaciones de los nobles.

Significado de "féodalisme" en el diccionario de francés

Los argumentos del descontento nobiliario. Por el contrario, me centraré en los primeros compases del conflicto — los inicios de la conjura magnaticia y la presentación de demandas al rey, primero en Lerma y luego en las Cortes de Burgos — porque es en estas etapas cuando se despliegan por extenso las razones de los nobles para alzarse contra su rey XXII — aparecen los siguientes :.

En las vistas celebradas en Burgos en septiembre de cap. XXIII. Días después, los nobles presentaron — ahora en Cortes — nuevas demandas cap. XXV : — que hubiese en la Corte dos alcaldes hidalgos para juzgar los casos de hidalgos ; — que el rey deshiciese las pueblas que había mandado hacer en Castilla ; — que sustituyese en Castilla y León los merinos regios por adelantados20 ; — que retirase el impuesto del diezmo de los puertos, creado en ; — que los vasallos de los hidalgos estuviesen exentos de servicios.

Las Pueblas. Alfonso X desarrolló una activa política de creación de pueblas a lo largo y ancho del reino. La lista de lugares de realengo que fueron creados o recibieron fuero bajo su reinado sería extensísima Sin embargo, es importante no olvidar dos aspectos : Por una parte, la política de creación de pueblas no tenía nada de novedosa.

El significado de regimen feudal

Se había practicado de forma intensiva desde fines del siglo XI. Como iniciativa específicamente atribuíble a Alfonso X, es posible que la combinación de las pueblas con la concesión del Fuero real en hubiese tenido un efecto particularmente explosivo en Castilla, pero, en todo caso, crear pueblas no era una novedad en absoluto, como tampoco lo era la oposición de los nobles a estas actuaciones, que se había manifestado con rotundidad en diversos momentos antes y durante el reinado de Alfonso X En un primer momento cap.

De su formulación parece desprenderse que tanto León como Castilla deben ser aquí entendidos en sentido restringido, como los espacios al norte del río Duero, y que lo realmente irritante de la política regia era la creación de pueblas en los espacios intensamente señorializados al norte del río La razón es clara : no se trata tanto del hecho en sí de la fundación de una puebla regia como de su efecto sobre los intereses y la posición señorial de los nobles.

Aquí, durante los siglos IX al XI, el proceso de emergencia de la clase feudal, en paralelo con las primeras etapas de maduración de la Monarquía, había descansado sobre una señorialización relativamente intensa, dando lugar incluso a la desarticulación de entidades territoriales supralocales que en otras circunstancias — por ejemplo, al sur del Duero — sobrevivieron y a menudo cristalizaron como concejos urbanos de realengo En cambio, desde el siglo XI, la expansión territorial castellano-leonesa al sur del río había descansado, aunque con variaciones regionales, locales y cronólogicas, sobre el modelo hegemónico del concejo de realengo.

En la mayor parte de estos espacios, la expansión territorial había consistido en la absorción o nueva creación de unidades ciudad-territorio que se integraban en el realengo, pero cuya dirección — especialmente la tenencia militar de sus fortalezas — era confiada a una.

Este es el origen de las pueblas regias, que se convirtieron en la punta de lanza de una tendencia a largo plazo hacia la recuperación del realengo Pensamos que estas consideraciones ayudan a comprender el sesgo norteño perceptible en las reivindicaciones de Volviendo a nuestra fuente, el hecho de que la petición inicial fuese referida sólo a León y Galicia también encaja con el origen predominantemente leonés de los obispos que se enfrentan al rey Si posteriormente los nobles sublevados añadieron a esta demanda otra similar para Casti.

Casi desde los comienzos de su reinado — y probablemente siguiendo en esto pautas iniciadas bajo el reinado de su padre — Alfonso X puso en marcha un ambicioso programa de renovación legislativa orientado a imponer un marco jurídico global para el reino, centrado en la figura del monarca Huelga decir que una de las piezas clave de ese edificio era la redefinición de las relaciones entre el monarca y los poderes sociales, especialmente la nobleza o, — en términos corporativos — la caballería.

Si esta medida fuese un esfuerzo general de centralización legislativa habría que ver las resistencias a la misma como una oposición frontal a la unificación jurídica en su conjunto ; pero, de nuevo, la dimensión territorial permite situar la cuestión sobre un escenario diferente. Lejos de ser en origen un intento de unificar jurídicamente el reino entero, parece que la operación de estuvo destinada muy específicamente al territorio de la merindad mayor de Castilla, aunque luego se extendiese a otros lugares.

El Fuego real. Et desto mando fazer el Fuero de las Leyes en que asono muy brevemente muchas leyes de los derechos. E diolo por ley e por fuero a la çibdat de Burgos e a otras çibdades e villas del reyno de Castilla, ca en el reyno de León avia el Fuero judgo que los godos ovieron fecho en Toledo. Et otrosy en las villas de las Estremaduras avian otros fueros apartados. Sin ser estrictamente lo mismo, pensamos que hay una relación entre esta cuestión y la de las pueblas de León y Galicia.

A la altura de mediados del siglo XIII, el señorío de. Por otra parte, tampoco es necesario aplicar las categorías señoriales de forma rígida.

El proceso de definición de los señoríos de behetría cubre un período de tiempo muy amplio y, aunque a la altura de comienzos del siglo XIII la behetría estaba ya configurada como categoría señorial, eso no quiere decir que estuviese igualmente resuelta la compleja cuestión de la asignación de una modalidad u otra a cada lugar concreto. Esta compleja combinación permite entender el impacto de la concesión del Fuero real en El concejo se entiende aquí como un instrumento corporativo de base territorial directamente ligado a la Corona, con lo que en realidad tenemos un esfuerzo por fortalecer un señorío regio establecido por encima de una maquinaria de poder impersonal o formal, y ello dentro de un marco territorial y jurisdiccional relativamente mejor perfilado, en comparación con la articulación regional.

Pero, en un segundo nivel, en el éxito o el fracaso de la difusión del Fuero real en Castilla, también estaba en juego una potencial redefinición de las relaciones entre señorío del rey y señorío de los nobles en el seno de las behetrías, tendiendose a desequilibrar la balanza en favor del primero. Sería poco realista afirmar que el Fuero real servía de vehículo a un programa para la reconversión de las behetrías como realengos cedidos en tenencia a los señores laicos.

Tal formulación era impensable en la segunda mitad del siglo XIII. Recordemos que las categorías señoriales en sí estaban por entonces mejor perfiladas que el estatuto concreto de los lugares uno a uno, que sí podían ser sujetos de controversia.

No es extraño que los nobles fuesen reacios a aceptar estas medidas. Por una parte, y en relación con los realengos típicos, se planteaba un. Esta cuestión es de la mayor importancia, en términos de concepciones políticas.

E en este tiempo deste sant Martin los Ricos omes de la tierra e los Fijosdalgo pidieron merced al dicho Rey don alfonso que diese a Castiella los fueros que ovieron en tiempo del Rey don Alfonso su bisavuelo e del Rey don Fernando suo padre, porquellos e sus vasallos fuesen judgados por el fuero de ante si como solien : e el Rey otorgogelo, e mando a los de Burgos, que judgasen por el Fuero viejo ansi como solien […] Las cuestiones fiscales.

Las quejas relativas a las alteraciones en la ley de la moneda son una de sus facetas Esta es una petición reiterada frecuentemente desde mucho antes44 ; por su formulación y por darse en el contexto de las Cortes de Burgos, así como por estar en flagrante contradicción con otras demandas de los nobles — como su exigencia del cobro de un servicio extraordinario para pagar sus soldadas —, pienso que, en este caso concreto, debe ser entendida como un intento por parte de los sublevados de concitar el apoyo de los concejos castellanos contra Alfonso X.

Estas demandas nobiliarias no deben ser interpretadas de forma simplista, como expresión del tantas veces reiterado rechazo de la nobleza hacia el crecimiento de las estructuras estatales.

Sobran, por el contrario, argu. Por una parte, sus fundamentos como clase dominante en la sociedad feudal no pueden ser comprendidos sin un orden político que da forma y cobertura a los sistemas de propiedad y dominación que le sirven de base.

También es en su seno donde se reproduce la legitimación ideológica y jurídica del status nobiliario y sus privilegios. Por otra parte, en las etapas que estamos considerando, hacía ya largo tiempo que la renta feudal sensu stricto no bastaba a la nobleza para reproducir sus grandes redes clientelares, basadas en un sistema piramidal de circulación de servicios y redistribución de bienes.

A la altura del siglo XIII — y de manera creciente en lo sucesivo — esto requería el acceso a recursos generados por el aparato de la Monarquía. La fórmula tradicional era, por supuesto, la prestación de servicios militares al monarca, que daba acceso a remuneraciones en bienes muebles, tierras, rentas, etc. Esta dimensión militar no dejó de ser fundamental en todo el período, pero otras facetas fueron ganando peso a medida que crecía la formalización de la maquinaria estatal, y, sobre todo, su capacidad para generar recursos por vías diferentes a la renta feudal, a los que la nobleza, como clase dominante, tenía acceso preferente.

Y no es una mera cuestión de obtener recursos económicos del Estado. La relación entre la nobleza y el aparato estatal, lejos de mostrarlos como términos antagónicos, muestra muchos rasgos de dependencia estructural de la primera respecto del segundo.

La dimensión territorial. Llegados a este punto es posible plantear una idea del mayor interés. Varias de las cuestiones que los nobles identifican como sensibles y afectadas por la política regia, lejos de ser asuntos de política general a lo largo y ancho de la geografía del reino, tienen un claro contexto en las tierras al norte del río Duero, donde se concentraban los fundamentos socioeconómicos en que se basaba la nobleza castellana como clase feudal.

Continuatio Mediaeualis72, Turnhout: Brepols,p. VI, Cap. Continuatio Mediaeualis74, Turnhout: Brepols,p. De rebus Hispanie, Lib. XV, 41,p.

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Hijos de F. Vives Mora,p. IV, 67, 5, p. IV, 68, 10, p. Lucas de Tuy nos relata en el cap. Propiedad y jurisdicción en los valles del Cea y del ValderadueyValladolid: Excma. Diputación de Valladolid,p. IVdoc. Continuatio Mediaeualis I, Cap. Miguel C. Garrido Garrido,doc. Vdoc. Hay una mediación de consejeros, no mencionados, actuando como mensajeros, CAI Lib.

IV, 74,p. XXXV, p. Este aspecto lleva a Martínez Díez a hablar de autonomía municipal que aparece en otras cartas forales de villas de realengo, vid. Del mismo cariz es la donación hecha a la iglesia de San Isidoro en octubre de o en octubre del año siguiente. Documentos de los s. También encontramos esta misma expresión en Ibid. Sobre la conjura de Grajalvid.

Regime eviction plv et allaitement 76

V, Tesis en fase de redacción final. De rebus Hispaniae, Lib. VII, Cap. XIII,p. IV, 79,p. Sobre los pormenores de este tratado y las consecuencias de las desnaturalizaciones de los condes mencionados, vid. XXII,p. IV, 80,p. Castilla y León: s.

Sobre algunos aspectos del tratado vid. Estos decreta de han sido analizados profusamente, vid. Simon Barton es de una opinión similar a la de Estepa y apunta que estas reuniones colectivas en las curias plenas servían para que el monarca recibiera el homenaje colectivo de la nobleza, vid.

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C'était le retrait censuel ou roturier. En dehors du château féodal et du village féodal se trouvaient encore, dans les domaines de certains seigneurs, des villes, des cités.

Significado de "féodal" en el diccionario de francés

Que plusieurs de ces villes fussent, comme les villages, sous l'omnipotence du seigneur, et que leurs Pierre Odier, Berlin, 45 décembre. La situation intérieure de la Prusse est d'une nature si particulièrequ'elle reste inexplicable pour tout étranger, Victor Constant, Garnier Charles-Georges-Thomas, M.

Quoi qu'il en soitee droit féodal fut exercé avec un acharnement sans exemple : continuellement armés les uns contre les autres, habitués au pillage, avides de richesses, tout servait aux seigneurs de prétexte ou pouvait se changer en